Por primera vez en la historia hay más gente viviendo en zonas urbanas que rurales. De este modo, alrededor del 55% de la población mundial vive en ciudades, lo que supone una actividad económica que se traduce en 53,56 billones de euros. Y se espera que estas cifras crezcan todavía más con el paso del tiempo.

 

De hecho, para 2050 se estima que el 70% de la población vivirá en ciudades y que el mercado de las Smart Cities supondrá 1,29 billones de euros para 2020, superando los 250 valores cotizados en las industrias de infraestructuras, construcción, energía, seguridad o movilidad, entre otros. Así se deriva de un estudio elaborado por el banco de inversión Bank of America Merrill Lynch, el cual analiza el auge de las ciudades inteligentes y su impacto en la economía de los países.

 

¿Pero cómo se puede definir este concepto? Según, Sarbjit Nahal, responsable de inversiones temáticas de Bank of America Merrill Lynch, "una ciudad inteligente es una ciudad innovadora que usa las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y otros medios para mejorar la calidad de vida, la eficiencia del funcionamiento y los servicios urbanos, así como la competitividad, mientras se vela porque se responda a las necesidades de las generaciones presentes y futuras con respecto a los aspectos económicos, sociales, ambientales y culturales".